Los carteles también dan problemas a los abogados de una productora
El pasado fin de semana leía una noticia en El País relacionada con el cartel de la última película de Isabel Coixet, Mapa de los sonidos de Tokio.
Por lo que parece, a la guionista y, a la sazón, directora de la película le gustó tanto una fotografía que aparecía en la portada de un número de la revista Avenue del año 2008, que la puso en la portada del cuaderno o carpeta que contenía el guión original.
Por lo que dice la prensa, más tarde la fotografía pasó, por arte de birlibirloque, de la portada al cartel, sin pasar por la casilla “pide autorización al autor de la fotografía” y “pide autorización a la editora de la revista”, si fuese titular de los derechos de explotación sobre la obra (en este caso al no poderse indentificar a la persona / ojo-párpado fotografiado, es excusable, no haber pensado en pasar por la casilla “pide autorización al titular de los derechos de imagen”).
Muchas veces o al menos alguna no se les puede achacar a los abogados de estos olvidos. En ocasiones nos encontramos que los departamentos de marketing tiran para adelante porque no hay tiempo y luego dicen que siempre podemos solucionarlo o, al menos, el problema ya no lo tienen ellos, sino los abogados. Con el comentario de que “los tiempos de la publicidad no son los de los abogados”, algunos se quedan tan panchos.
Sin perjuicio de lo anterior, parece que los abogados de la productora debían haberse preocupado del tema antes de que llegase a la prensa. Quizás estaban ocupados en otras cosas de más calado mediático. Puede pasar.
Lo cierto es que el no haberse puesto en contacto con Javier Aramburu antes de encontrarse “su” fotografía en la vía pública, puede suponer un gran problema si la estrategia jurídica de su abogado, celoso de los derechos de su cliente, insta medidas cautelares que podrían complicarar la comercialización de la cinta o, al menos si llegan a un acuerdo extrajudicial, generar pingües beneficios a su cliente.
Otra cosa que también puede pasar como consecuencia colateral (en principio, supongo) no buscada es que el asunto jurídico (sobre todo si hay unas medidas cautelares en ciernes) sirva de reclamo para los medios de comunicación y se le preste más atención a la cinta (de hecho, como podéis ver en la Web de la productora no han hecho ningún amago de cambiar el cartel). En estos tiempos que corren, a uno le sorprenden pocas cosas.
Ya nos enteraremos de cómo acaba el asunto. Quizás nos mande una foto el autor de la fotografía, con ocasión de unas merecidas vacaciones, en una isla de Pacifico brindando a la salud de los “olvidos”.
Para más información:
http://www.mapofthesoundsoftokyo.com/
http://www.elpais.com/articulo/cultura/cartel/Coixet/denunciado/plagio/elpepicul/20090912elpepicul_3/Tes
http://www.xatakafoto.com/actualidad/mapa-de-los-sonidos-de-tokio-y-el-presunto-plagio-de-una-foto-de-aramburu
Juan Antonio Orgaz Espuela

